martes, 23 de julio de 2013

El Túnel, Ernesto Sabato


El Túnel
Ernesto Sabato

A pesar de que éste libro es sumamente reconocido, yo no había tenido la oportunidad de leerlo. 

En este libro queda plasmada la obsesión y como ella puede volvernos locos. En ocasiones mientras leía me daba ansiedad y desesperación por las actitudes que tenía el protagonista hacia María, lo que es muy bueno, porque el autor logró transmitir esos sentimientos a través de su escritura, lo que hace que la historia sea más impactante. 

También a través del relato pude darme cuenta de cómo es la sociedad en Argentina, nunca he ido al país, pero en muchas ocasiones me han comentado que es un lugar en donde hay mucha cultura e influencia europea. 


Sin duda, este libro es muy interesante, el modo de representar la locura desespera a cualquiera. 

El libro de Esther, Juan Carlos Méndez Guédez


El libro de Esther
Juan Carlos Méndez Guédez


El libro de Esther recrea una historia de amor en la que la separación es el centro del relato. 

Luego de esta lectura, he llegado a la conclusión de que la literatura venezolana, o más bien, los libros que he estudiado estos meses tienen una característica en común, el desamor.

Éste aspecto hoy en día se presenta por distintas razones y una de ellas es la política, la época de conflictos en Venezuela durante más de una década ha dado como resultado que muchos jóvenes busquen otros horizontes, el problema es que no toman ésta decisión con seguridad y se aferran a su pasado sin fijarse o realmente agradecer lo que les brinda el futuro. 

Pues, así veo yo este compilado de libros venezolanos, como la fotografía de una sociedad llena de temores y solitaria. En este fragmento se refleja lo que explico: 

“Fui a un bar a tomarme unos tragos, pero desde siempre he odiado beber solo. Para mí, eso es como ir al cine sin acompañante: una evidencia de que la vida nos dejó atrás, de que el tren se detuvo en medio de un desierto y un hombre con chaqueta azul y botones dorados nos arrojó entre las piedras con una patada”. (Página 33)

Considero que a través de la lectura uno puede conocer o más bien identificar ciertas conductas humanas, esto me sucedió mientras leía el libro de Esther: 

“A la gente le fascinan las emociones fuertes, la angustia, el delirio. Supongo que en medio del aburrimiento de sus vidas les gusta tener algo miserable en qué pensar, algo terrible a lo cual enfrentarse”. (Página 13). 

Este párrafo me hace reflexionar mucho, las personas no buscan interiormente algo que los llene y esto los hace estar constantemente en la búsqueda de entretenimiento en situaciones morbosas, esto me ha ayudado reconocer las conductas de mi sociedad he identificar cuales tolero y cuales rechazo.

De este libro sólo deseo mencionar lo que coloqué más arriba ya que no concuerda con el estilo de lectura que me gusta.

lunes, 18 de febrero de 2013

Los desterrados, Eduardo Sanchez Rugules


Los desterrados
Eduardo Sanchez Rugules


Luego de la lectura de Los Desterrados, sólo quisiera decir que cierro el ciclo de libros de Eduardo Sánchez Rugeles, ya que mi objetivo era conocer la visión que tenía el autor sobre la sociedad actual, y lo he logrado al estudiar tres de sus escritos.

También quiero decir que lo que se representa en éstas historias es fuerte, triste y probablemente verdadero. Ojalá no existieran relatos que hablaran del exilio o de lo duro que es la vida, a partir de ahora quisiera comenzar a leer otro tipo de visiones en las que se puedan obtener enseñanzas como las de Siddhartha. 


Lo que sí debo decir de ésta serie de libros de Sánchez Rugeles es que me ha gustado ver la evolución por la que pasan los escritores, he disfrutado al ver como este autor ha mejorado en cada libro. Me da mucha alegría ya que es un escritor venezolano. 

Siddhartha, Hermann Hesse


Siddhartha
Hermann Hesse


Siddhartha, éste libro es muy especial para mí no estaba en mi lista, sin embargo fue un regalo que llegó en un momento especial de mi vida. 

Llegó para devolverme la fe en la humanidad y darme la paz interior de la que hoy en día gozo. 

Siddhartha es un libro sencillo de leer, sin embargo tiene mucho fondo. En él Hermann Hesse describe lecciones hermosas de cómo el ser humano necesita conocerse así mismo.  Siento que actualmente las personas huyen de buscar en su interior lo que realmente son porque tienen miedo, prefieren conformarse con lo que otros individuos quieran obtener de ellos. 

También este libro me enseñó sobre la tolerancia y me mostró una manera de ver y comprender las distintas posturas y personalidades de las personas. No podemos ser todos espirituales, vanidosos o inteligentes, el mundo necesita estar en equilibrio y este sólo se logra si existen individuos con distintas posturas. Lo realmente importante es saber, comprender, entender y respetar cada posición sin juzgar, ésta es la única manera de vivir en paz con uno mismo y con los demás. 

Después de la reflexión anterior, sólo quisiera dejar plasmados los fragmentos que para mi son los más relevantes del libro:   

“Todo lo sabían aquellos brahmanes y sus libros sagrados. Conocían todo y se habían interesado por todo eso y mucho más: por la creación del mundo, por el origen del lenguaje y de los alimentos, de la aspiración y espiración, por la jerarquía de los sentidos y los hechos de los dioses... Pero, ¿servía de algo conocer  todo eso si se ignoraba lo Uno y Único, lo más importante, lo único importante? (Página 14).

“No tengo ningún derecho a juzgar de la vida de otros. Sólo debo juzgarme a mí mismo y elegir o rechazar en función de mi persona”. (Página 54). 

“Qué hermoso era el mundo para quien lo contempla así, sin ningún deseo de explorarlo, con una visión ingenua y de infantil simplicidad. Qué hermosas eran la luna y las constelaciones, los arroyos y riberas, los bosques y las rocas, las cabras y los cárabos dorados, las flores y las mariposas. Qué hermoso y agradable era deambular así por el mundo, tan despreocupadamente y con el corazón abierto a todo lo inmediato, sin recelos de ningún tipo”. (Página 70). 

“Obedecer así, no a cualquier orden exterior, sino sólo a la Voz, y estar dispuesto siempre: he aquí lo principal, lo realmente necesario; del resto se podía prescindir” (Página 73).

“Efímero es el mundo de las apariencias, efímero en grado sumo son nuestros vestidos, y el peinado de nuestros cabellos, y nuestros cabellos y el propio cuerpo”. (Página 132). 

“Cómo me he odiado, robado, envenenado y torturado, volviéndome viejo y malo. No, ya nunca volveré a creer como lo hacía antes tan a gusto, que Siddhartha era un hombre sabio. Algo he ganado, sin embargo. algo que me complace y de lo cual me felicito: haber terminado de una vez por todas con ese odio contra mí mismo, con esa vida monótona e insensata. (Página: 137).


“Analizar el mundo, explicarlo o despreciarlo acaso sea la tarea principal de los grandes filósofos. Yo, en cambio, lo único que persigo es poder amar al mundo, no despreciarlo, no odiarlo a él ni odiarme a mí mismo, poder contemplarlo - y con él a mí mismo y a todos los seres- con amor, admiración y respeto”.  (Página 204). 

miércoles, 9 de enero de 2013

Caracas en 25 afectos, Tulio Hernandez

Caracas en 25 afectos
Tulio Hernandez (Compilador)





Considero que después de haber leído tantos libros sobre Caracas he llegado a mi límite. 


Confieso, y es mi humilde opinión, que este libro no me gustó. Esto se debe a que encontré un aspecto particular en su redacción. Lo llamaré: el esquema de cada relato. Siendo una recopilación de historias, cada autor tiene su modo de narrar y esto no logró que me compenetrara del todo con el libro.

A pesar de esto, obtuve una aprendizaje importante, me di cuenta de que la arquitectura en mi ciudad cambia constantemente, no podemos decir que tenemos edificios antiguos como sucede en Lima, La Habana y Buenos Aires. 

Con respecto al contenido del libro, me gustó como hacen referencia a que la construcción se está tropezando con la naturaleza, en este fragmento se puede ver ese detalle: 

“La naturaleza, víctima de la ciudad, actúa perversamente contrastando con su presencia esplendente la obra torpe del hombre. Su magnificencia nos invalida, nos recuerda que nuestra obra no es digna, que no somos capaces de emularla. Basta con observar a nuestro venerado Ávila - monte o montaña, tan omnipotente que como un Dios hermafrodita merece adjetivos en ambos géneros-, para comprobar cuánto mejor que nosotros es.  

Todo esto parece una venganza, una venganza planeada por el inconsciente: aquí, en este valle de gracia, en un espacio robado a la naturaleza, se fundó una cuidad. Hubo terremotos, incendios, exterminios, saqueos, invasiones, pero aquí estamos. Cinco siglos después, aquí estamos cinco millones de personas preguntándonos todavía si esto nos corresponde”. (Pagina 59)

De este libro, solo colocaré el fragmento que está más arriba. Y es que resume lo esencial o lo que para mi fue el tema predominante del relato. De resto, pude ubicar aspectos comunes con los libros anteriores. El tema de la idiosincracia de venezolano, los taxistas como psicólogos de los ciudadanos, los motorizados y el miedo.